
El servicio comenzó con alabanza y adoración guiadas por el Espíritu Santo. El mensaje de hoy, basado en Hechos 10, estuvo a cargo del líder Joel Miranda y se tituló «Obediencia que Abre Puertas: Pedro y Cornelio».
Este capítulo no solo relata el encuentro entre un centurión romano y un apóstol judío, sino que también marca un punto de inflexión en la historia de la Iglesia primitiva.
Cornelio, un hombre devoto y temeroso de Dios, recibe una visión durante la oración en la que un ángel le ordena que llame a Simón Pedro. Sin dudarlo, Cornelio obedece de inmediato y envía mensajeros a Jope. Mientras tanto, Pedro, mientras oraba en la azotea, recibe una visión sobrenatural que desafía sus convicciones religiosas al mostrarle una sábana llena de animales considerados impuros. La voz de Dios le dice: «Lo que Dios limpió, no lo llames tú común» (Hechos 10:15).
Ambos hombres actúan en obediencia, incluso sin comprender plenamente el propósito de Dios. Cornelio está dispuesto a buscar y escuchar, mientras que Pedro está dispuesto a superar sus prejuicios culturales.
Esta historia nos enseña que a menudo Dios nos llama a obedecer sin tener todas las respuestas. Puede pedirnos que vayamos más allá de nuestras tradiciones, miedos o ideas preconcebidas. El líder preguntó: ¿Estamos dispuestos a dar ese paso de fe? Cuando lo hacemos, Dios abre puertas que jamás hubiéramos imaginado, trayendo transformación a nosotros mismos y a quienes nos rodean.
El líder nos invitó a ser como Pedro y Cornelio: hombres y mujeres dispuestos a escuchar la voz de Dios y obedecer, permitiendo que su plan redentor alcance a todos sin excepción.